Lux Artemisa fue el núcleo de mi TFG y uno de los proyectos donde más pude poner a prueba mi visión integral como creativo. El reto no era solo cumplir con un expediente académico, sino plantear el lanzamiento real de una marca de ropa al mercado actual, cuidando cada detalle para que el proyecto tuviera una viabilidad y una estética profesional desde el primer día.

Para este proyecto, desarrollamos todo el ecosistema de la marca de principio a fin:

  • Identidad Visual y Branding: Creamos una imagen de marca que respirara la esencia que sugiere el nombre, buscando un equilibrio entre lo clásico y lo contemporáneo. No solo diseñamos un logo, sino todo el universo gráfico, la tipografía y los colores que dan vida a Lux Artemisa.

  • Diseño de Producto y Estampación: Me encargué de la conceptualización de las prendas, definiendo cortes y estilos. Trabajamos a fondo en las técnicas de estampación y en cómo los gráficos debían aplicarse sobre el tejido para conseguir la calidad y textura que queríamos transmitir en el primer drop.

  • Fotografía y Dirección de Arte: Para que la comunicación fuera totalmente auténtica, me encargué personalmente de realizar toda la fotografía de la marca. Desde los bodegones de producto para la web hasta las sesiones de estilo para las redes sociales. Esto me permitió controlar la iluminación y la composición para que cada imagen transmitiera exactamente la atmósfera que habíamos imaginado.

  • Desarrollo Web y E-commerce: Para que la marca fuera funcional, diseñamos y montamos la página web. Fue el espacio donde unificamos toda la estética del proyecto, creando una plataforma de venta online que fuera intuitiva y que mantuviera la coherencia visual con el resto de la marca.

  • Estrategia de Contenidos y Lanzamiento: Diseñamos la parrilla de contenidos para redes sociales y produjimos el vídeo de lanzamiento. Buscamos una narrativa audiovisual potente para presentar la marca de forma aspiracional, conectando el producto con nuestro público objetivo.

En definitiva, Lux Artemisa fue un ejercicio de dirección creativa y ejecución técnica. Me sirvió para demostrar cómo puedo coordinar diferentes disciplinas desde el diseño textil y gráfico hasta la fotografía, el desarrollo web y la producción de vídeo para crear una marca con una voz propia y lista para salir al mercado.